Asia-Pacífico: la prueba definitiva del porqué los vehículos eléctricos son el futuro

Las predicciones a largo plazo son prometedoras y la adopción está empezando a abrirse camino.

Dos pronósticos de BloombergNEF presentan motivos convincentes para el futuro de los vehículos eléctricos: uno es que llegarán a la paridad de costes con los coches convencionales a mediados de la década de 2020, y el otro es que, en 2040, más de la mitad de los coches vendidos serán eléctricos, es decir, una tercera parte de la flota mundial de automóviles. Más cerca de casa, Grand View Research prevé que la región de Asia-Pacífico sea la que experimente mayor crecimiento en vehículos eléctricos, siendo China la que dispone ya de la mayor flota de vehículos eléctricos con 2 millones de vehículos.

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) estima que, para 2025, una quinta parte de los vehículos del Sureste Asiático serán eléctricos. Las predicciones a largo plazo son prometedoras y la adopción está empezando a abrirse camino. La gran noticia para la región del Asia-Pacífico es que el progreso ha alcanzado un punto de inflexión que augura un mercado de vehículos eléctricos mucho más fuerte en los años venideros.

La extrema densidad de población ofrece el escenario ideal

Si tenemos en cuenta la población global de 650 millones de personas solo en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), hay sin duda oportunidades para una adopción mucho mayor. Las emisiones del tráfico son una importante preocupación para gran parte del Asia-Pacífico ya que las redes de transporte siguen el ritmo de desarrollo y crecimiento. Para el medio ambiente, la contaminación del aire es un problema crítico. La transición a un paisaje libre de emisiones acarreará una mejora dramática en la salud social, lo cual traerá la ventaja económica de una mayor productividad. También se sabe que los vehículos eléctricos estimulan el uso de combustibles más ecológicos, lo cual también incide en el creciente impacto de los costes de importación del combustible y en la prevalencia de las energías renovables como la solar y la eólica. Según BloombergNEF, los vehículos eléctricos están reemplazando ya globalmente la demanda de 1 millón de barriles de petróleo diarios. En resumen, depender de los vehículos tradicionales tiene un efecto acumulativo negativo, mientras que los vehículos eléctricos y otras alternativas más verdes, como los híbridos, tienen un efecto acumulativo positivo. Con su extrema densidad de población, la región de Asia-Pacífico es el escenario ideal y una importante área de pruebas para acelerar la adopción e impulsar un pensamiento más innovador.

La competencia clave de la región en línea con el crecimiento

Con la necesidad suele llegar la oportunidad. La región de Asia-Pacífico tiene el potencial de pasar a una posición de liderazgo global si aprovecha las competencias claves de la región en áreas como la capacidad de las baterías, la infraestructura de carga y la fabricación de vehículos, así como en las industrias de soporte como el desarrollo de software. En cierto modo, presenta una ventaja competitiva única si se tienen en cuenta las capacidades de los países vecinos, sobre todo en el sector de la producción.

Desde Vietnam que ha establecido su propio fabricante de vehículos eléctricos a la colaboración de Filipinas con el Banco Asiático de Desarrollo (ADB) en la adopción del triciclo eléctrico. Desde las ingentes capacidades de fabricación de China e India a los desarrollos de alta tecnología de Japón y Corea tanto en hardware como en software. Según todas las indicaciones, la región está aprovechando la oportunidad de convertir las capacidades de la zona en valor para la zona.

 

Un área que muestra grandes progresos es la integración entre vehículos eléctricos, infraestructura de carga y apps para móvil, creados localmente. Esto está proporcionando una comunicación impresionante sin interrupciones y flexibilidad para los usuarios, más avanzada de la que han ofrecido los vehículos con motor de combustión interna. Una mayor colaboración dentro del sector privado y entre entes públicos y privados solo podrá estimular esto aún más.

Los actores de la industria reconocen la diferencia y la necesidad de flexibilidad

La densidad de población es un factor especialmente crítico para la mayoría de las economías principales en la región de Asia-Pacífico. También significa que ya estamos viendo países atraídos hacia otros modelos de negocio. Por ejemplo, cuando en Europa la mayoría de países comenzaron la movilidad eléctrica con automóviles de propiedad privada, muchos países del Asia-Pacífico están encontrando más fácil empezar por vehículos de transporte público como los autobuses. Esperamos que esta tendencia continúe durante un tiempo aún, sobre todo porque, concretamente en esta región, aún quedan varios años para la paridad de precios entre los vehículos privados eléctricos y los de motor de combustión interna.

Una vez dicho esto, en áreas pequeñas como Filipinas, estamos viendo que los triciclos eléctricos, equivalentes a los rickshaw, tienen un gran éxito. Hay una fuerte mentalidad empresarial que está explorando aplicaciones específicas y exclusivas en el movimiento para electrificar el transporte. En general, la oferta se está adaptando de forma natural a los requisitos de cada país, ya sea para el mercado de lujo, cargas de alta potencia y vehículos de gran autonomía o para coches urbanos y otras opciones más pequeñas. De hecho, IRENA estima que el Sureste Asiático será la región más avanzada en vehículos de dos y tres ruedas (59 millones), en relación con los vehículos de cuatro ruedas (8,9 millones) para 2025. BloombergNEF predice que, para 2040, las ventas de vehículos eléctricos de dos ruedas llegarán a un 77 % de las ventas, siendo ya importantes en China y otros mercados como los de Taiwán, Vietnam e India.

Los incentivos de los gobiernos están causando impacto

El liderazgo del gobierno suele ser un indicador excelente de la adopción a través de incentivos, exenciones fiscales, inversión pública en infraestructura de carga, estándares compartidos y estímulos a la producción local. La región de Asia-Pacífico está logrando grandes avances también. La región cuenta ya con dos de los cinco primeros países (India y China, junto con Gran Bretaña, Francia y Noruega) que tienen una meta específica para la eventual retirada gradual de los coches con motores de combustión interna. Países como Indonesia, Tailandia y Malasia tienen policías con flotas integrales completas de vehículos eléctricos. No obstante, hace falta más, principalmente en relación con las normativas y los estándares.

Sigue habiendo mucha confusión en áreas como los protocolos de carga. Es esencial tener una dirección clara para aumentar la adopción desechando y rehaciendo lo mínimo. Países como Singapur, que establecieron claramente un estándar desde el principio, están recogiendo los frutos de la movilidad eléctrica a una velocidad mucho mayor. Aún tenemos varios países del Asia-Pacífico que no han tomado aún una decisión y eso está creando un efecto dominó, estancando el progreso porque los operadores no sienten confianza sobre qué tecnologías instalar. Además, un mayor liderazgo de los gobiernos a través de incentivos a los operadores que instalen infraestructura de carga provocará que se acelere la adopción. Hemos aprendido bien en los países de Europa que la adopción solo llega realmente cuando ya existe una infraestructura disponible.

Ahora, estamos preparados para ir por la vía rápida

En general, la región de Asia-Pacífico está aproximadamente entre tres y cuatro años por detrás de Europa. Ese retraso puede utilizarse ahora como una ventaja. Hemos visto cómo evoluciona la tecnología, aumenta la adopción y cambia la mentalidad del consumidor. Ahora, tenemos la posibilidad de esquivar parte de esa tecnología. Cuando en Europa empezaron con cargadores de 50 kW en las autopistas que cargaban en 45 minutos, hoy nosotros estamos usando cargadores de 300-350 kW que tardan solo 15-20 minutos. Lo que esto ha posibilitado desde el principio es un transporte entre ciudades como no era posible en los primeros años en Europa.

Nos encontramos en un momento muy interesante para la región de Asia-Pacífico en el que los países pueden tomar una decisión y ponerla en marcha, porque los resultados llegan mucho más rápido. Singapur es solo un ejemplo, al pasar de no tener infraestructura hace dos años a contar con más de 100 estaciones de carga rápida de CC hoy día. Están preparados para volar y el resto de la región también si continúan las tendencias positivas que estamos viendo.

1, 2 & 3 : https://about.bnef.com/electric-vehicle-outlook/

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Sobre el autor

Kumail Rashid

Kumail is the Electric Vehicle Charging Segment Lead for ABB in Asia Pacific, based in Singapore. Having joined ABB in 2008, Kumail has held numerous senior roles across engineering, sales and regional business development. For the last five years, he has been instrumental in supporting the development of the Electric Vehicle (EV) industry in New Zealand and Singapore, working alongside government and industry organizations to set the direction in EV strategy and policy. Kumail has been invited to deliver keynote speeches on the trends and applications of EV charging for vehicles, public transport and heavy vehicles at global and Asia Pacific conferences. Kumail holds conjoint bachelor’s degrees in Engineering (Electrical and Electronic Engineering) and Commerce (Marketing) from the University of Auckland, New Zealand.
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