Más allá de la sostenibilidad: transformación de la infraestructura de carga de su pequeña flota en nuevas fuentes de ingresos

En la revolución de la electrificación, no existe un único planteamiento universal.

¿Por qué los operadores de flotas comerciales deciden cambiar a soluciones eléctricas? De acuerdo con un estudio de GreenBiz y UPS, los dos motivos principales son la sostenibilidad y el coste total de propiedad. Ambos son motivadores poderosos, pero lo que mucha gente no comprende es que la electrificación también puede ofrecer oportunidades para generar nuevas fuentes de ingresos.

ABB se asoció con münchner taxi zentrum (mtz) en Alemania para explorar las oportunidades relacionadas con el ahorro de energía y los nuevos modelos comerciales que las pequeñas y medianas empresas pueden poner en práctica en el mercado actualmente. En mis dos publicaciones anteriores en el blog sobre los resultados que obtuvimos, comenté los factores que deben tenerse en cuenta durante la transición a una solución eléctrica, y las tecnologías que ayudan a gestionar el uso de la energía. En esta tercera y última entrega, analizaré la oportunidad de convertir su infraestructura de carga en una propuesta que puede generar ingresos. Nuestro análisis se centró en el rendimiento de los 10 taxis Jaguar iPace y cinco estaciones de carga rápida CC ABB Terra 53 de 50 kW de mtz.

Las empresas que deciden cambiar a soluciones eléctricas esperan amortizar finalmente la inversión realizada en vehículos eléctricos y estaciones de carga. Este resultado puede acelerarse mediante el análisis de la capacidad ociosa de la infraestructura. Por ejemplo, mtz dispone de 10 taxis eléctricos que utilizan cinco cargadores con dos periodos de demanda máxima de carga antes de las horas punta de la mañana y la noche. Puesto que el pico máximo de demanda representa un componente importante del gasto energético, el primer paso consiste en reducir este pico máximo. Nuestro estudio demostró que la empresa podía reducir un 15% el pico máximo de demanda de carga mediante el uso de la solución de gestión de la demanda máxima (PDM) comentado en mi última publicación en el blog.

El siguiente paso consiste en identificar la capacidad ociosa. Como puede observarse en el gráfico inferior, durante un periodo individual de 24 horas existen 20 horas en las que las instalaciones de carga no están ocupadas. Ya que la fijación de precios se basa en el pico máximo de demanda, no se aplicaría ninguna penalización si la empresa funcionara por debajo de dicho pico durante las 20 horas restantes. En teoría, esto ofrece una capacidad de carga total adicional superior a 4.000 kWhr durante el transcurso de un periodo de 24 horas.

Las empresas pueden capitalizar esta capacidad sobrante vendiéndola como un servicio a quienes la necesiten; ya sean consumidores que busquen un lugar conveniente para cargar su vehículo, u otras empresas en plena transición a una flota de vehículos eléctricos.

¿Tendrá sentido económico para la empresa de taxis establecer los procesos y tecnologías necesarios para comercializar y prestar este servicio además de su actividad principal? Afortunadamente, en la mayoría de las zonas urbanas la falta de infraestructura de carga, combinada con un número creciente de vehículos eléctricos, ofrece una oportunidad de mercado propicia. Únicamente se requiere una modesta inversión para cubrir los requisitos adicionales del sistema como, por ejemplo:

  • Acceso a bases de datos de puntos de carga digitales a disposición del público y sistemas de reserva basados en aplicaciones digitales
  • Mínimas actualizaciones del sistema, principalmente la incorporación de un contador digital que permita medir el uso del cliente y monitorizar el perfil energético más variable de la empresa que presta el servicio de carga

En general, siempre y cuando se explote la red de cargadores por debajo del pico máximo de demanda y se preste atención a las estructuras tarifarias, este servicio puede proporcionar nuevos ingresos sostenibles. La explotación de cinco cargadores podría ofrecer servicios para hasta el 80% de la capacidad, o cuatro vehículos por hora, sin riesgo de superar el pico máximo de demanda. Si se asume una demanda del mercado del 50% de la capacidad disponible a lo largo del período de 20 horas, se podrían obtener ingresos equivalentes a dos vehículos por hora durante 20 horas, o 40 vehículos en todo el periodo.

Si fijara un precio idóneo para la demanda local, la prestación de estos servicios permitiría que mtz capitalice el valor de su conexión a la red y pueda aprovecharla como una nueva fuente de ingresos que complemente su negocio principal.

En la revolución de la electrificación, no existe un único planteamiento universal. No obstante, para un gran número de pequeñas y medianas empresas, el aprovechamiento de la capacidad ociosa de la infraestructura existente puede representar una fuente de nuevo valor a largo plazo. Lea el estudio completo sobre ABB-mtz para identificar cómo su pequeña y mediana empresa puede aprovechar al máximo su infraestructura de carga.

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Sobre el autor

Roze Wesby

Roze Wesby is ABB’s Global lead for Digital Transformation in Transportation. She is responsible for digital adoption in the electrification and automation of transportation, acceleration of ABB’s associated digital businesses and incubation of strategic digital programs in the sector.
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