Aprovechar al máximo los datos… con datos

Los datos extraídos de la gestión de los propios centros de datos está contribuyendo a hacer la industria más eficiente.

Para muchos negocios hoy en día, los datos son un activo tan importante como los productos y servicios que venden. Los datos han dejado de ser una mera lista de números en una hoja de Excel. Ahora tienen el poder de cambiar la manera en que operamos nuestras empresas, hacemos negocios y construimos nuestras economías.

El mundo de la información está repleto de asombrosas estadísticas: cada día, el volumen de bytes de datos generados asciende a 2.500.000.000.000.000.000 (¡17 ceros!). El noventa por ciento de todos los datos existentes hoy día en el mundo se crearon en los dos últimos años, según el experto en Big Data Bernard Marr. Toda esta ingente creación y recopilación de información se desarrolla en torno a los centros de datos, formados por hardware centralizado de computación y almacenaje de datos.

Dependemos más de los datos de lo que podríamos sospechar. Todo, desde las fotografías que compartimos en las redes sociales hasta los complejos códigos que hacen funcionar los robots de nuestras fábricas, se almacena en centros de datos que pueden estar a cientos de kilómetros de donde nos encontramos.

Hacen falta tan solo unos microsegundos para recuperar información de un centro de datos, algo que a menudo hacemos sin siquiera darnos cuenta, y esta libre circulación se sustenta en el buen funcionamiento del centro de datos. Imagina lo duro que sería que una interrupción en un centro de datos de Google nos impidiera acceder a información simple pero necesaria, como puede ser el horario de los trenes de camino al trabajo.

Y se trata de un reto formidable.

Los centros de datos son famosos por la cantidad de energía que consumen y el considerable calor que emiten. Existe una amplia variedad de tecnologías, tales como sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) y herramientas de gestión de infraestructura de centros de datos (DCIM) que se aúnan para garantizar que estos indispensables portentos de la tecnología de la información funcionen con pocos o nulos tiempos de inactividad.

A medida que aumentan los precios de la electricidad, es crucial que un centro de datos tenga la mejor eficiencia energética posible. El hecho de que el tres por ciento de la energía generada sobre la faz de la Tierra la consuman los centros de datos da buena muestra de esta necesidad.

No basta con sencillos modos de ahorro de energía “en espera”. Los centros de datos necesitan tecnología de automatización de última generación, tales como los sistemas de gestión empresarial de centros de datos, de los que ABB AbilityTM Data Center Automation es un gran ejemplo, para así ofrecer a los operadores una visión completa mediante la consolidación de múltiples disciplinas en una sola plataforma, así como servicios de recomendación de mantenimiento si los equipos no están funcionando con todo su potencial.

A medida que aumenta la conciencia social respecto del cambio climático, muchas empresas han recurrido a fuentes de energía renovables para alimentar sus centros de datos. Gigantes de la tecnología como Apple y Google se han comprometido a alimentar la mayoría de sus centros de datos a partir de fuentes de energía renovables, pero la naturaleza intermitente de la energía generada es un importante factor disuasorio para su adopción. Soluciones tales como las microrredes y los sistemas de almacenamiento de energía pueden mitigar el riesgo de sufrir tiempos de inactividad.

Por suerte, los datos extraídos de la gestión de los propios centros de datos han contribuido a hacer que la industria sea más eficiente, sobre todo a medida que el almacenamiento en la nube amplía su alcance. El centro de datos del futuro se parecerá poco a las pilas de servidores que estamos acostumbrados a ver. Los centros de datos micromodulares son ahora capaces de funcionar en condiciones extremas como pueden ser los centros industriales, fáciles de implantar y además lo suficientemente flexibles como para ampliarse o reducirse conforme a la demanda.

El Centro de Datos Edge Seguro (SEDC por sus siglas en inglés) desarrollado por ABB, Hewlett Packard Enterprises (HPE) y Rittal, presentado en la Feria de Hannover en abril de 2018, es un gran paso hacia una tecnología de centros de datos más segura y escalable. El SEDC puede ponerse en funcionamiento en un plazo de tan solo doce semanas, ofrece a los responsables más capacidad de elección mediante el mando remoto y la supervisión, organiza los datos automáticamente y realiza autodiagnósticos para impedir y corregir interrupciones.

En la época de la burbuja puntocom, las empresas vendieron sus datos sin más a agencias de publicidad, ya que no encontraban útil acumular estas grandes cantidades de información. Sin embargo, la llegada de la automatización y el aprendizaje profundo han demostrado que cada bit de datos puede utilizarse para mejorar el rendimiento de una máquina y, con ello, el de una organización. Los centros de datos provistos de funcionalidad digital pueden cambiar verdaderamente la manera en que conservamos la información.

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Sobre el autor

Dave Sterlace

Dave Sterlace is the Global Head of Technology for the Data Center Industry Sector at industrial technology company ABB, and brings with him more than 25 years of experience in critical power. Sterlace also chairs the marketing committee for The Green Grid, an industry organization with a mission to drive accountable, effective, resource-efficient, end to end ICT ecosystems.
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